Cuando el arte toca temas de conexión con la fuente, se abre una dimensión nueva para expresar temas importantes, necesidades, sombra, luz. El arte se vuelve uno de los refugios más hermosos, benditos y accesibles para cualquiera.

Te dejo con una de las producciones más bellas y profundas que he logrado. Un amigo hermoso canta, y yo canto los coros.
Se llama Song of the Vajra (El canto del relámpago o del diamante). y es un canto tibetano de la tradición tántrica Dzogchen.
El canto de este texto es una práctica en sí misma.
Date la chance de leerlo mientras escuchas la música que aquí te comparto con calma y atención. Si te abres a experimentarlo con audifonos y tienes la intención pura y abierta, te puedes ofrecer un gran regalo con esa desición. Saborea la experiencia de aquello que apuntan estas palabras y su vibración. Al final, quédate en silencio y atesora.

La letra dice así:
Unborn yet continuing without interruption.
Never coming nor going, omnipresent, supreme Dharma.
Immutable space, beyond definition.
Spontaneous, Self liberating.
Perfect state without any obstruction, primordial existing.
Self created, without location, with nothing negative to reject, and nothing positive to accept, infinite space. All pervading, immense and limitless, unbound, with nothing even to dissolve from which to be liberated. Present beyond space and time, primordially existing, immense dimension of inner space, radiance of clarity, like sun and moon, self perfected, indestructible like the Vajra. Stable like the mountain, pure as the lotus, strong as the lion, incomparable bliss beyond all limits.
Illumination, equanimity, peak of Dharma, light of the universe, primordially perfect.

Comparteme cual fué tu experiencia, para la tribu de Integra Yoga es importante escucharte, un abrazo!
Dhruva.